Hoy la organización terrorista autodenominada Ejército de los Estados Unidos de Norteamérica, por medio de su líder George Bush ha reivindicado el atentado cometido en Irak en el que han muerto el líder de Al-Qaeda en Irak y sus colaboradores más cercanos.
Todos los gobiernos del mundo occidental, incluido el norteamericano (patrocinador de estas acciones terroristas), y también el secretario general de la ONU se han congratulado por la noticia, remarcando para ello las responsabilidades de este siniestro personaje en la muerte de muchas personas (militares y civiles).




