Y llegó el final
Publicado por zenon en 28 Junio 2006
Anoche se consumó la anunciada derrota de ese grupo de futbolistas a los que algunos habían colocado entre los favoritos para ganar el campeonato del mundo.
La verdad es que no tenía la más mínima intención de escribir nada acerca del mundial. Los que me conocen saben que el fútbol no es un deporte que me interese, la verdad es que verlo me aburre soberanamente y como tampoco me siento identificado por ese grupo de millonarios que dicen representarnos a todos los españoles tampoco he hecho un esfuerzo especial por intentar ver algún partido.
Sin embargo lo que ocurrió ayer en la plaza de Colón me ha forzado, en cierto modo, a escribir un breve apunte.
Soy consciente que el grupo de vándalos que se dedicaron a provocar destrozos al término del partido no son, ni mucho menos, una mayoría, pero no es menos cierto que este deporte acaba congregando siempre, junto a una mayoría de personas que intenta disfrutar o con el juego o con el resultado (hay muchos que se hubieran quedado contento con ganar por 1-0 con gol de penalty injusto en el último minuto de la prórroga) al típico grupo de energúmenos, de forofos de la violencia, cuya única obsesión es la de causar destrozos.
Por eso no me gusta nada la última frase de la noticia publicada en El Pais (“con la consiguiente decepción por la derrota de 3-1 del equipo de Luis Aragonés“), ya que acaba mezclando en el mismo texto la decepción que sí sufrieron las personas que fueron a ver y a apoyar a un equipo con el odio que vomitan las alimañas que anoche se enfrentaron a la policía.
Noticias como esta me hacen suspirar de alivio por la eliminación de la selección de jugadores españoles de fútbol y únicamente lo siento por esa mayoría de personas que simplemente querían disfrutar del juego del que consideran su equipo.




